miércoles, 13 de enero de 2016

10 DE AGOSTO DE 1809

10 DE AGOSTO DE 1809
 
Este hecho histórico esta marcado por otros factores que además de los antes mencionados deben ser conocidos para una mejor comprensión de la significación del Primer Grito de la Independencia; tal es así que el 7 de marzo de 1.808, el Mariscal Francés Joaquín Murat llega a España todavía como un aliado pero debido a un intento por parte del rey español Carlos IV de huir hacia América este se ve obligado renunciar al trono a favor de su hijo Fernando VII que más tarde sería apresado por Napoleón quien a la postre se vería favorecido por la abdicación de Fernando VII al trono español pero, que provocaría la formación de las “Juntas Supremas Provinciales” que se encargarían de organizar la resistencia en contra del dominio francés.
En todo caso las noticias inquietaron a los criollos quiteños quienes comenzaron a analizar las repercusiones de estos acontecimientos y bajo estas circunstancias, el Marqués de Selva Alegre, Juan Pío Montúfar reúne en su hacienda “El Obraje” en el Valle de Los Chillos, el 25 de Diciembre de 1.808, al Dr. José Luis Riofrío, cura de la Parroquia de Píntag, al capitán Juan de Salinas, a los abogados Juan de Dios Morales y Manuel Rodríguez de Quiroga entre otros, en la llamada “Conspiración de Navidad”, en donde discuten sobre este tema y en la que llegan a la conclusión que la mejor forma de “evitar” una posible dominación francesa es precisamente imitando el mecanismo imperante en España: la constitución de una Junta Soberana.
A esta idea se fueron sumando varios adeptos entre los meses de enero y febrero de 1.809 pero son descubiertos por el gobierno y apresados a inicios del mes de marzo del mismo año. Al ser gente de clase adinerada los acusados consiguieron la mejor defensa e inclusive y para “suerte” de los conjurados varios desconocidos lograron robar la documentación referente al proceso legal en su contra motivo por el que los reos son puestos en libertad.
Una vez liberados los conspiradores vuelven a reorganizarse y la rebelión comienza la noche del 9 de Agosto en casa de la patriota Dña. Manuela Cañizares y termina la madrugada del 10 de Agosto de 1.809, una vez que queda conformada la Junta Soberana de Gobierno, teniendo como autoridades al Marqués de Selva Alegre, Juan Pío Montúfar, y al Obispo José Cuero y Caicedo, como presidente y vicepresidente respectivamente, además los Drs. Juan de Dios Morales, Manuel Rodríguez de Quiroga y Juan Larrea fueron nombrados como Secretarios de Estado, Despachos de lo Interior, de Gracia, Justicia y Hacienda.
Ese mismo día muy temprano por la mañana el Dr. Antonio Ante, Secretario General de la Junta de Gobierno, visita a Don Manuel Urriez, Conde Ruiz de Castilla, Presidente de la Real Audiencia de Quito, con el fin de comunicarle que la Junta de Gobierno lo relevaba de sus funciones; al mismo tiempo el Coronel Juan de Salinas, al mando de la fuerzas militares de Quito declaraba lealtad a la Junta de Gobierno y al “bien amado” Rey Fernando VII.
Alcanzado el objetivo primigenio, es decir, la conformación de la Junta de Gobierno, el 16 de Agosto de 1.809, las autoridades del nuevo régimen llevan a cabo un Cabildo Abierto en la sala Capitular del Convento de San Agustín, sesión en la que ratificaron todo lo actuado en la mañana del 10 de Agosto, días después la Junta de Gobierno enviaba comunicados al Virrey del Perú, José Abascal, al de Santa Fe, Antonio Amar y Borbón, al Gobernador de Guayaquil, Bartolomé Cucalón y al de Cuenca, Melchor de Aymerich la existencia del nuevo orden en la antigua Real Audiencia de Quito.


                                                    
                                                       
                                                        

miércoles, 6 de enero de 2016

PENSAMIENTO INDEPENDENTISTA EN AMERICA LATINA

PENSAMIENTO INDEPENDENTISTA EN AMERICA LATINA

La lucha por su independencia de las colonias americanas en general, es decir, en ambos hemisferios y también en la región de El Caribe debe ser apreciada en su real magnitud como un capítulo de la lucha a escala universal por los derechos humanos, la justicia social y  la construcción  de la modernidad.
Un elemento propulsor de esa lucha fueron  innumerables  sublevaciones de indígenas, esclavos, campesinos, etc., que se produjeron en toda América antes del proceso independentista, cuyas  expresiones superiores fueron Bolívar, San Martín, O’Higgins, Artigas, Hidalgo, Morelos,  Martí, etc., acompañados por miles de criollos, mestizos, negros, indios, en la lucha no solo por la independencia política, sino también por sus derechos y por  la justicia social.
Los procesos independentistas de América Latina se vieron obligados a afrontar en las nuevas circunstancias históricas algunos requerimientos y demandas de derechos  y  justicia social  que no eran   tan evidentes y necesarias al inicio del mismo.
 En los momentos actuales, después de dos siglos de relativa independencia política, pero no tan segura independencia económica es necesario estudiar y revitalizar los elementos más valiosos del pensamiento independentista que se planteó junto a las reivindicaciones de justicia social y defensa de los derechos humanos  la necesidad imperiosa de la integración latinoamericana.
Palabras claves: pensamiento independentista latinoamericano, democracia, derechos humanos, justicia social


 
                    

lunes, 14 de diciembre de 2015

CAUSAS DE LA RESISTENCIA INDIGENA AL ORDEN COLONIAL

CAUSAS DE LA RESISTENCIA INDIGENA AL,ORDEN COLONIAL
Los pueblos indios, pese a la profunda y duradera destrucción provocada por la conquista y pese al intenso proceso de aculturación a que se les somete, conservan cierta capacidad de resistencia y desde el inicio de la colonización expresan su protesta y su rechazo a la dominación colonial. Los mecanismos de defensa fueron variados, desde la resistencia pasiva o la simple huida hasta la rebelión armada, o también la adaptación, siquiera aparente, fórmula escogida, por ejemplo, por los indígenas de la península de Santa Elena (Ecuador), que adoptan muy pronto la lengua y la indumentaria españolas pero mantienen sus costumbres y una relativa independencia en sus pueblos.
Pero al margen del rechazo a la integración manifestado por los indios de algunas áreas (norte de México, centro de Chile) que resistieron a la conquista durante mucho tiempo, casi hasta el fin de la época colonial, entre los indios sometidos pocas veces la resistencia llegó a plasmarse en un verdadero movimiento de masas, aunque son frecuentes los motines espontáneos, muy localizados y de corta duración, dirigidos casi siempre contra los corregidores o los curas, como la rebelión de los zendales, en Chiapas (1712) o la de Jacinto Canek en Quisteil, Yucatán (1761). Hay también, sin embargo, verdaderas rebeliones indígenas con fuerte impacto en la vida económica y social de la región en que se producen, como la de Juan Santos Atahualpa en la provincia de Tarma (Perú), a partir de 1742.
El caso paradigmático lo proporciona la sublevación de Túpac Amaru, una impresionante conmoción armada que, al coincidir en el tiempo con otros dos grandes levantamientos de masas (Túpac Catari en Bolivia y los comuneros del Socorro en Colombia), puso en serio peligro el sistema colonial español: como años después diría Godoy, fue una "gran borrasca" que barrió toda Suramérica. La rebelión tupamarista reviste una importancia especial por la personalidad de su jefe, por su extensión y su arraigo, pero sobre todo por sus objetivos: supresión de gravámenes y explotación (aduana, alcabalas, repartos forzosos de mercancías), eliminación de formas de trabajo degradantes (mitas, obrajes), ruptura con España y restauración del poder inca bajo nuevas formas, manteniendo la religión católica (coronación de Túpac Amaru como "José I, por la gracia de Dios Inca Rey del Perú..."), y unión de todos los peruanos (los paisanos, sin distinción de razas) en contra de los europeos intrusos. Se trata, pues, de un programa utópico, especialmente en su apelación a la solidaridad y la unidad peruana, incluyendo a los amados criollos, que desde luego no se unieron al movimiento sino que lo combatieron. 
                                                  
                                                  
 
 

jueves, 10 de diciembre de 2015

INFLUENCIA DE LA IGLESIA EN LA COLONIA

INFLUENCIA DE LA IGLESIA EN LA COLONIA

Legalmente la Iglesia Católica estaba sometida al poder terrenal del Rey español, a través de lo que se llamaba el derecho de Patronato y el Derecho de Regalía. El Patronato que consistía en términos prácticos que los Obispos eran nombrados por el Rey a sugerencia del Consejo de Indias; ésto incluía el recaudar el Diezmo, un impuesto destinado al financiamiento de la Iglesia. La Regalía era la representación en nombre del Papa que tenía el Rey, o sea lo que se decía en Roma, el monarca lo transmitía a América. La misión de la Iglesia era la de evangelizar a los indígenas, tarea que después se convirtió en el buen propósito de protegerlos de los abusos del sistema de la Encomienda.

                                                              

                                                                     

 

martes, 8 de diciembre de 2015

LA COLONIA FUNCION PROTAGÓNICA DE LA IGLESIA

LA COLONIA FUNCION PROTAGONICA DE LA IGLESIA


L  a  G r a n  E n c i c l o p e d i a   I l u s t r a d a  d e l   P r o y e c t o  S a l ó n  H o g a r

La Iglesia Católica en las Colonias
La conquista espiritual y la religión

La conversión de los indígenas a la religión católica y la eliminación de las antiguas creencias de estos era un propósito al que los españoles daban tanta importancia como a la dominación militar. Por eso se dice que, junto con las acciones guerreras, hubo en las colonias una conquista espiritual.

Estas diferencias provocaron conflictos dentro de la Iglesia católica y frecuentes enfrentamientos entre los defensores de los indígenas, por un lado y, los colonizadores y el gobierno español por el otro.

Gran parte del conocimiento que tenemos sobre las culturas indígenas de la época de la conquista se lo debemos a los misioneros. Aprendieron las lenguas, escribieron diccionarios y recogieron información valiosa sobre el saber y las formas de vida prehispánicas.

Numerosos grupos de indígenas se resistieron a abandonar sus creencias, pero al paso del tiempo el catolicismo se arraigó en la población india y mestiza. A los rituales religiosos se incorporaron formas de celebración y de culto, que tienen su origen en las tradiciones antiguas y que dieron al catolicismo popular una personalidad propia.
La iglesia católica fue la institución que más riqueza acumuló en bienes rurales y urbanos. Ésta fue la encargada de transmitir la cultura española a los indígenas. Las comunidades religiosas enseñaron el idioma y costumbres y lentamente unificaron una gran parte de la población indígena que se comunicaban en diversas lenguas y poseían diversas creencias bajo el castellano y la fe católica.
La evangelización fue realizada en un comienzo por los Franciscanos, los Agustinos y los Dominicos, después con el Concilio de Trento, llegaron los Jesuitas, quienes educan a las tribus, pues deseaban alcanzar el desarrollo de las comunidades indígenas y, a diferencia de los demás, no usaron la fuerza para dominarlos. Además el trabajo se hacía colectivamente, y esto produjo gran rendimiento y calidad. "La labor de los jesuitas se convirtió en el primer intento americano de capacitar a los aborígenes para que pudieran competir y estar en igualdad de condiciones con los europeos."
Entre los misioneros llegados a América había ideas distintas sobre la forma de convertir a los indígenas. Unos pensaban simplemente en destruir los templos, prohibir los antiguos rituales y castigar a quienes insistieran en practicarlos. Otros creían que era necesario convencer a los indígenas mediante la prédica y el ejemplo; para lograrlo deberían conocer la lengua y las costumbres de cada pueblo y tratar humanamente a las personas.
Para 1600 “habían pasado a la América española 5,428 religiosos”. Posteriormente llegaron capuchinos, carmelitas, jerónimos, trinitarios, oratorianos y benedictinos. Pero también los hermanos hospitalarios de San Juan de Dios, desde 1602, y los betlemitas, desde 1655. Y, entre las órdenes religiosas femeninas, llegaron clarisas, agustinas, carmelitas y franciscanas, entre otras.
Se cree que en algún momento habían en el Nuevo Mundo más sacerdotes que en la misma península. Ya en Cajamarca, en el momento del reparto de Atahualpa, estaba en evidencia la desproporción: un sacerdote por cada 90 conquistadores. En efecto, recuérdese que estuvieron presentes el clérigo Juan de Sosa y Fray Vicente Valverde.
En la península, en cambio, había un sacerdote por cada mil habitantes, aproximadamente.
La evangelización –o mejor, la Iglesia– “fue –como afirma M.L. Laviana– el aliado indispensable de la conquista y la colonización; proporcionaba el marco ideológico necesario para justificar el papel dominante de los españoles y a la vez permitía ordenar la sociedad de acuerdo con los patrones europeos. Y –bien podemos ya decirlo–, organizar a los pueblos de América Meridional en función de las exigencias económicas del imperio.
Ello pudo darse porque, con gran eficiencia en relación con sus objetivos, la organización de la Iglesia siguió el compás de las conquistas militares. En 1504, en Santo Domingo, se constituyó el primer obispado de América. Y cuando ya casi existían 22 obispados, “con objeto de emancipar a la Iglesia americana de la tutela del arzobispado de Sevilla (del que dependían orgánicamente las primeras diócesis de Indias), se fundan en 1546 las archidiócesis de Santo Domingo, México y Lima...”.


DIVERSIDAD Y DESIGUALDAD

DIVERSIDAD Y DESIGUALDAD


 

martes, 1 de diciembre de 2015

EL MESTIZAJE REPERCUSION RELIGIOSA Y CULTURAL

EL MESTIZAJE REPERCUSION RELIGIOSA Y CULTURAL
Se llama mestizaje al encuentro biológico y cultural de etnias diferentes, en el que éstas se mezclan, dando nacimiento a nuevas etnias y nuevos fenotipos. El mestizaje en América se dio debido a la colonización española y portuguesa en este continente. En los primeros tiempos, ilegitimidad y mestizaje llegaron a ser categorías equivalentes.1 2 3 Este mestizaje generó un sistema de castas en las colonias.4 5 6 En 1549, Carlos V prohibió que mulatos, mestizos y cualquier hijo ilegítimo pudiera acceder a cualquier cargo municipal, posición pública o repartimiento en las Indias.7 No tener sangre pura española era signo de inferioridad, y cuanta más «sangre» española, mayor era la jerarquía social del individuo; incluso para tener acceso a la educación superior había que presentar un examen de «pureza de sangre».8